domingo, 26 de abril de 2009

Sobre los Escritores de hoy

Me impresiona ver cada vez más frecuentemente a la gente que se sube a las micros -las nunca bien ponderadas micro de nuestro amado transantiago-, sólo por una moneda esquiva y efímera. Ya no cuentan chistes o cantan pésimas canciones como solían hacerlo, ahora vienen preparados, prontos, listos y dispuestos con sus discursos más que repasados...con sus memorias, sus poemas, o sus cuentos bien aprendidos y ensayados hasta el cansancio para provocarnos algo de catarsis mientras llegamos a destino.
Tampoco hay que desmerecer a los que suben y cantan, hasta llevan CD's para venderlos...están sólo a luca así que igual si te gustó la performance en la micro bien podría gustarte la performance en tu casa.
En fin, volvamos a los narradores contemporáneos, ésos que nos transportan a sus más profundas divagaciones del propio ser y nos sumergen muchas veces en sus propias desdichas haciéndonos olvidar por un instante las nuestras.
Hace poco, me tocó escuchar una muchacha muy joven que subió a la micro a contar sus cuentos, los mismos cuentos que le cuenta (según ella) a su hija de sólo 2 añitos, y que la llevaron -junto con la falta de plata en los bolsillos- a compartirlos con todos nosotros, los honorables miembros del club de lectura ambulante que surge cuando en cualquier paradero fugitivo suben estos bohemios del asfalto.
Hubo uno en especial que me llamó la atención...es cortito, así que no creo incurrir en plagio alguno si se los cuento yo también: "Mi hija me preguntó el otro día qué era eso que tenían los hombres, y yo contesté -los hombres tienen pene-. Y luego me preguntó cómo se llamaba lo que tenían las mujeres, y cuando iba a responderle que las mujeres teníamos vagina, ella me dijo-ya sé que tienen las mujeres mamá. Las mujeres tienen pena..."
En realidad no sé si el relato continuaba, sólo sé que me puse a analizar detenidamente la anécdota que me estaban contando y caí en cuenta que Freud tenía razón, el falo (la envidia del pene en las mujeres para el que aún no lo sepa y lo asocie directamente con la acepción vulgar) es poderoso, y aún está completamente vigente en nosotras, desde la primera infancia, de hecho en plena etapa sicosexual anal (el que no entienda de lo que hablo, porfavor busque por último en internet o directamente en wikipedia si le da paja leer a Freud o a algún discípulo de éste), y lo que es peor, se incrementa con la educación formal en colegios y hasta en la universidad...demás está mencionar la vida laboral.
Pero bueno, cuando la mujercita se bajó, subió en la cuadra siguiente una señora que decíase ser una poeta urbana y comenzó su ritual medio cantado de palabras que rayaban en la vulgaridad (exagerar la palabra huevón cae en vulgaridad, el mejor ejemplo es "puta el weón huevón, weón), pero que aún así apliacaba a la perfección uno de los conceptos básicos del marketing actual: "si quieres hacerte entender, habla como ellos". La cosa es que la viejecita sacó aplausos, y nadie le dio menos de 500 pesos -la gente andaba bien generosa ese día, al menos en esa micro-, por lo que concluyo que a chuchá limpia me habrán algún día de entender...
Gracias.

3 comentarios:

  1. debo decir que eres una ociosa que pesca cuanta gil se sube a la micro. !

    ResponderEliminar
  2. JEJEJE

    Me rei mucho con tus notas...
    y no tuve que buscar nada en wikipedia XD

    Me gusto!!
    Y yo te entiendo nene!! no necesito chuchadas.. jijijij

    tkero monga!!

    ResponderEliminar